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    La Red de Juderías presenta su oferta turística para descubrir el legado sefardí de España

    Dar a conocer el legado sefardí en España y descubrir un patrimonio arquitectónico, histórico, medioambiental y cultural único, herencia de las comunidades judías, es uno de los principales objetivos de la oferta turística de la Red de Juderías de España para este 2018 presentada el martes en la sala Martí L’Humà del Museo de Historia de Barcelona.

    Sergi Marí Pons, gerente de Turismo, Comercio y Mercados del Ayuntamiento de Barcelona, fue el encargado de abrir el acto que contó con la presencia de Lluís Bassat, prestigioso publicista cuyos cuatro abuelos eran de origen sefardí y que dedica gran parte de su tiempo a la Fundación Privada Carmen & Lluís Bassat para la ayuda a personas necesitadas y la promoción del arte contemporáneo de Cataluña. El pasado año el escritor Vicenç Villatoro publicó el libro El regreso de los Bassat, que documenta el regreso de la familia Bassat a Barcelona y cuya historia es el reflejo de lo que sucedió en numerosas ciudades españolas.

    Barcelona es la única población de la Red en la que reside comunidad judía y su judería fue la más importante de Cataluña, por lo que la capital catalana se ha mostrado agradecida de ser el lugar elegido para acoger el evento. Su alcaldesa, Ada Colau, recibió a los alcaldes presentes en el acto y ha tenido oportunidad de dialogar con ellos durante su visita.

    «Nuestro patrimonio: donde el pasado se encuentra con el futuro»
    Durante el evento Koldo Leoz, presidente de la asociación, destacó la importancia del patrimonio, de los sentimientos vinculados al pueblo sefardí con quien existe una deuda histórica para mantener sus tradiciones, y subrayó la relevancia de la herencia judía como manera de conocer y descubrir las ciudades desde una nueva y cautivadora perspectiva.

    En el Año Europeo del Patrimonio Cultural, cuyo lema es Nuestro patrimonio: donde el pasado se encuentra con el futuro, la Red de Juderías propone emprender un viaje diferente por España para experimentar nuevas sensaciones y sumergirse en la herencia del pueblo judío, con el que se compartió un largo período de historia.

    El legado sefardí aguarda a los viajeros que quieran profundizar en una ruta que discurre por toda la geografía española. En el noroeste, Ribadavia, Monforte de Lemos, León y Oviedo son cuatro ciudades repletas de atractivos que constituyen un viaje hacia el pasado donde las costumbres de la época, los monumentos, las fachadas, y los sabores permanecen intactos en el presente.

    En Navarra y La Rioja, las juderías de Calahorra, Estella-Lizarra, Tudela y Tarazona combinan lugares imprescindibles, como la casa de los conversos Casanate (Tarazona), con degustaciones de recetas que han constituido el origen de muchos platos de la cocina española, como el cocido, procedente del guisado sefardí cocinado bajo las reglas del Kashrut.

    En Barcelona gran parte de la memoria sefardí está recogida en el museo MUHBA El Call, ubicado en un edificio de origen medieval que se cree fue propiedad de un comerciante judío de la Edad Media, y donde se exponen diferentes piezas de cerámica, vidrio, y orfebrería.

    La monumentalidad de las juderías de Extremadura comenzando por las calles del barrio de San Antón en Cáceres, para continuar con la visita al Palacio Carvajal Girón en Plasencia, y acabar perdiéndose en el barrio medieval de Hervás, son una parada obligatoria principalmente en primavera, cuando la naturaleza con su estallido de color se convierte en un marco inigualable para disfrutar de una experiencia inigualable.

    En Andalucía la presencia judía se remonta al siglo VII en Jaén, donde destaca la capilla de San Andrés. En el siglo XI, Córdoba se convirtió en el lugar más importante para los judíos en la Península Ibérica, hasta que las tropas de Fernando III el Santo conquistaron la ciudad, y su judería conserva su trazado típico, mientras que en Lucena a su rico patrimonio árabe y cristiano se suma el judío, con la necrópolis, la más grande de Europa, como icono más importante.

    En la zona central de la península el yacimiento de la Sinagoga de Sofer, la Sinagoga de Santa María la Blanca, la Sinagoga del Tránsito y el Museo Casa del Greco, en Toledo, son una parada imprescindible para admirar la belleza de la arquitectura sefardí. En Segovia, su judería respetuosamente restaurada proporciona al viajero un recorrido excepcional, con la iglesia del convento de Corpus Christi, que fue la Sinagoga Mayor de la ciudad, el palacio de Abraham Senneor, donde está el Centro Didáctico de la Judería, y el cementerio judío, excavado en El Pinarillo, y desde el que se tienen las mejores vistas del perfil de la capital segoviana. En Ávila la mejor manera de concluir una jornada admirando su judería articulada en torno a las actuales calles de los Reyes Católicos y del Pocillo es contemplar el atardecer desde el Jardín de Moshé de León.

    El viajero es el auténtico protagonista en “Descubridores de Sefarad”
    La Red de Juderías anima a los viajeros a conocer las 18 ciudades que integran la Asociación para emprender un recorrido hacia los sentidos y deleitarse con la cultura y la gastronomía judías a través del programa “Descubridores de Sefarad”. Esta iniciativa pone especial atención en las personas cuyo interés es realizar un viaje único y diferente que les permita reencontrarse con un legado que forma parte de su historia.

    De este modo, la Red de Juderías distingue como Descubridores de Sefarad a aquellos viajeros que se animen a descubrir cualquiera de las ciudades que configuran la Red. Cada visitante podrá solicitar en las oficinas de Turismo su Pasaporte de Descubridor, que le será sellado en cada visita tanto a la ciudad como en determinados puntos de interés de cada una de ellas (sinagogas, museos judíos, establecimientos asociados a la red RASGO) y que le permitirá obtener una serie de regalos según vaya alcanzando un número determinado de sellos: un Diario de Viaje (al alcanzar los cinco sellos) y un Diploma del Descubridor y una insignia de Sefarad (al alcanzar los diez sellos).