El club de alojamientos con encanto Rusticae amplía su colección con seis nuevas incorporaciones que invitan a reconectar con el territorio y a disfrutar de una forma de viajar más pausada y consciente. Se trata de cinco hoteles y una casa de alquiler, ubicados en España y en el norte de Portugal, todos ellos proyectos con identidad propia, fuerte vínculo con su entorno y una cuidada atención al detalle.
Como es habitual en Rusticae, estos alojamientos han superado el exigente proceso de selección, un estándar que garantiza experiencias auténticas, coherentes con el lugar y con una hospitalidad entendida desde lo humano, lo cercano y lo esencial.

Mas Campassol – Rusticae es una joya del siglo XII restaurada con sensibilidad y profundo respeto por su entorno, situada en medio de 43 hectáreas de prados y bosques atlánticos y mediterráneos en Sant Feliu de Pallerols (Girona), en pleno Parque Natural de la Zona Volcánica de La Garrotxa. Un valle luminoso y sereno donde perderse entre volcanes, senderos y pozas de agua cristalina, y donde la naturaleza marca el ritmo de la estancia.
El alojamiento cuenta con nueve suites únicas, diseñadas para ofrecer confort contemporáneo sin romper la armonía del paisaje. Sus espacios comunes –salones con chimenea, terrazas abiertas al horizonte verde y rincones pensados para el descanso– refuerzan una experiencia que va más allá del alojamiento. Mas Campassol se vive como un proyecto de ecoturismo solidario, desarrollado junto a la Fundació Empatia, donde la estancia contribuye a la protección de animales rescatados y al fomento de la biodiversidad local, invitando al viajero a conectar con la naturaleza desde una mirada consciente y comprometida.

En Cee (A Coruña), frente al océano y en plena Costa da Morte, A Ballenera de Caneliñas – Rusticae ocupa un antiguo espacio ligado a la tradición ballenera, hoy transformado en un hotel íntimo de solo tres habitaciones, donde el paisaje atlántico se integra de forma natural en la experiencia de la estancia. Amplias habitaciones con terrazas privadas y vistas al mar, diseño sobrio y una atmósfera serena definen este pequeño hotel concebido para desconectar sin prisas.
Piscina, jardín, acceso directo a la playa de Caneliñas y desayunos servidos en la habitación completan una propuesta donde el mar marca el ritmo. Desde aquí es posible descubrir enclaves emblemáticos como el Monte Pindo, la cascada del Ézaro o el faro de Fisterra, en uno de los territorios más auténticos de Galicia.

En plena Vega granadina, a solo unos minutos de Granada, Cortijo de la Seda – Rusticae es un antiguo cortijo vinculado a la producción nazarí de la seda, restaurado para convertirse en un oasis de calma rodeado de olivos, viñedos y huerta. Cuenta con ocho habitaciones únicas, donde la arquitectura tradicional convive con un diseño contemporáneo, luminoso y sostenible.
Patios, albercas, miradores y espacios recuperados como el antiguo secadero de 1890 refuerzan una experiencia pensada para disfrutar del silencio y del paisaje. Su ubicación permite combinar fácilmente naturaleza y cultura, con la ciudad, Sierra Nevada y la Costa Tropical a menos de una hora.

En el paraje de Cumbres Verdes, dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, El Balcón de las Nieves – Rusticae propone una experiencia de montaña donde la naturaleza es la auténtica protagonista. El hotel cuenta con 10 habitaciones de distintas categorías, algunas con terraza o hidromasaje, pensadas para adaptarse a diferentes tipos de estancia.
Salón con chimenea, jardín con piscina y una propuesta gastronómica basada en producto local y hortalizas del propio huerto completan una escapada perfecta para disfrutar de senderismo, rutas bike friendly y una reconexión pausada con el entorno, sin renunciar a la cercanía de Granada.

Rodeado de olivos, viñedos y lavanda, y con vistas a la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema, el Cortijo La Almazara – Rusticae es un alojamiento tradicional andaluz del siglo XIX restaurado por Stefano Robotti, arquitecto colaborador de Philippe Starck, que combina la esencia rural del sur con una cuidada estética minimalista. El proyecto pone el foco en la serenidad, el paisaje y la arquitectura, creando un ambiente íntimo y profundamente conectado con el entorno.
Con cinco habitaciones dobles, piscina integrada entre olivos, biblioteca con chimenea y amplias terrazas panorámicas, esta casa de alquiler completo ofrece una experiencia pensada para el descanso sin prisas. La estancia se completa con experiencias ligadas al mundo del aceite de oliva, como el oleoturismo, la contemplación del paisaje mediterráneo y el contacto directo con la cultura del olivar, en uno de los territorios más emblemáticos de Andalucía.

Situado en la localidad portuguesa de Montalegre, dentro del Parque Nacional de la Peneda-Gerês, Belas Vistas Hotel – Rusticae se integra en un paisaje de sierras, agua y tradiciones arraigadas. El hotel dispone de 13 habitaciones, entre dobles y suites, decoradas con una estética contemporánea y vinculadas a la identidad energética y cultural del territorio barrosão.
Entre sus zonas comunes destacan el restaurante propio de gastronomía local, la piscina, la playa fluvial y los espacios para eventos. El entorno invita a descubrir castillos medievales, aldeas graníticas, miradores y leyendas, en una región donde naturaleza y cultura se viven de forma auténtica y sin artificios. Con estas seis nuevas direcciones, Rusticae continúa ampliando una selección cuidada y coherente de alojamientos con alma, donde la identidad del lugar, la calidad de la experiencia y la hospitalidad auténtica van siempre de la mano.
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