Alrededor de 300.000 habitaciones de las ciudades sede están, a día de hoy, reservadas durante el Mundial. El país anfitrión de la Copa del Mundo ha destinado alrededor de 65 millones de euros a su infraestructura turística, ampliando un 15% la capacidad hotelera, con el objetivo de proporcionar al turista una estancia de lo más satisfactoria para que pueda disfrutar del fútbol, de la diversidad cultural brasileña, la riqueza de sus paisajes, de las playas y la variedad gastronómica que el país posee.
De las 12 ciudades sede, las más demandas por los turistas a día de hoy son: Río de Janeiro, Natal y Cuiabá, cuyas tasas de alojamiento alcanzan un 87%, 81% y 73% respectivamente. La Arena das Dunas de Natal presenciará el encuentro de las selecciones de Estados Unidos y Ghana. Por otro lado, los combinados nacionales de Japón y Colombia pelearán por pasar a la siguiente fase de la Copa en el Arena Pantanal de Cuiabá. España se enfrentará a Chile el día 18 de junio en la ciudad de Río de Janeiro.
De hecho, la demanda hotelera en la ciudad carioca, caracterizada por las famosas playas de Copacabana e Ipanema para los encuentros de primera fase, octavos y cuartos de final, está por encima del 83%. Además, la ocupación hotelera se encuentra al 93% para el 13 de julio, día que los brasileños y turistas extranjeros disfrutarán de la final en el famoso estadio de Maracaná.
Los 600.000 turistas extranjeros que acudan a Brasil para vivir el Mundial en directo a través de sus sedes se podrán alojar en los establecimientos hoteleros distribuidos en las 12 ciudades. Pero, con el fin de que el turista tenga varias opciones de elegir alojamiento adecuado para los distintos perfiles de turistas que la Copa Mundial atrae, el Ministerio de Turismo ha preparado un plan alternativo añadiendo más de 55.000 camas ubicadas en pensiones, albergues, moteles, y viviendas de alquiler. Con esta iniciativa, el Ministerio contribuye a que el mercado ofrezca precios asequibles para los turistas.
Asimismo, el hecho de convivir con familias típicamente brasileñas supone para el turista una oportunidad única de compartir experiencias y conocer de cerca la cultura local optimizando los gastos en su estancia y poder disfrutar del espectáculo.