La regulación que autoriza la apertura en días festivos de comercios que se encuentran en las zonas turísticas no ha tenido un impacto económico como el esperado. Los comerciantes que abrieron los diez domingos del verano facturaron de promedio un 4% menos respecto al promedio del resto de días de la semana. El 36,9% alcanzó en los domingos una facturación muy similar; el 13,8%, un 5% inferior; y el 29,3%, por debajo. Sin embargo, el 12,3% de los que abrieron aumentó sus ingresos hasta un 5%; y el 7,7%, facturó por encima de este porcentaje.
Ésta es una de las principales conclusiones del Indicador Comerç de Barcelona (IcoB) creado por ESADE y la Fundació Barcelona Comerç, que elabora sondeos trimestrales a una muestra de unos 500 comercios de los principales ejes de la ciudad de los sectores de alimentación, equipamiento personal, equipamiento del hogar, servicios profesionales, ocio y cultura. La encuesta presentada hoy corresponde al tercer trimestre de 2014.
En cuanto a la rentabilidad, el 35% afirma que la operación les salió rentable o muy rentable; el 32%, sin impacto relevante; y el 33%, poco rentable o muy poco rentable. La mayoría absoluta echó mano de la plantilla fija para cubrir las eventualidades de la venta en domingo y solo un porcentaje muy reducido empleó a eventuales.
Para el catedrático de Marketing de ESADE y director del estudio, Josep-Francesc Valls, «el comercio de Barcelona está buscando su propio modelo de calendario y horario. Si fue capaz de establecer en su momento los ejes comerciales como modelo de organización, ahora demuestra la misma vitalidad y creatividad».
Según Vicenç Gasca, presidente de la Fundació Barcelona Comerç, “las ventas del comercio no acaban de reactivarse, aunque la perspectiva de los comerciantes es que el cuarto trimestre sea mejor que el del año pasado”.
Rebajas de verano
La campaña de rebajas de este verano se ha saldado globalmente con una caída del 1,86%. Se trata de un retroceso, aunque menor que el de las rebajas de verano del año pasado, que fue del -4,42%. Según apunta el estudio, si la comparamos con las rebajas de enero, el comportamiento resulta peor: -0,02% (2014) y -1,07% (2013). A estos datos, hay que añadir una cierta predisposición de los clientes en general a comprar menos en estos períodos de rebajas oficiales.
Decaimiento del consumo
La muestra del informe ICOB correspondiente al tercer trimestre, entre julio y septiembre de 2014, confirma que la actitud de los compradores ha decaído ante las compras: más apagada (30,2% frente a 19,1% del trimestre anterior); e igual (39,9% frente al 37,3 %, del trimestre anterior).
A pesar de tratarse de un período en el que han tenido lugar las rebajas y de contener agosto, un buen mes turístico para la ciudad, la percepción de la actitud del comprador se sitúa en el 2,78 sobre 5, mientras que en el trimestre anterior fue del 3,2. Se ha producido, indican los comerciantes, una menor afluencia a los establecimientos y mantienen una menor capacidad de fidelización.
Menguan los ingresos
Entre los gastos, se siguen disparando los de la luz (4,5%, calculado conjuntamente esta vez con agua y gas). Los alquileres no han impactado, a la espera de lo que ocurrirá el trimestre que viene y, en especial, el primero de 2015. Tampoco han presionado en exceso los costes laborales (0,7% frente a 1,3 y 0,6% respectivamente en los trimestres anteriores).
Lo preocupante se refleja en la cuenta de ingresos. Tanto los tickets de caja como la facturación se han contraído: -3,2% y -3,5%, respectivamente. Según el estudio esto podría tener dos lecturas. La primera relaciona estos datos de ingresos con los mismos trimestres de los años anteriores (-5,9% y -5,3%, respectivamente en 2013; y -3,1% y -3,3%, en 2012). Desde esta óptica, la caída de ingresos se amortigua año tras año, si bien permanecen todavía en negativo. La segunda lectura consiste en relacionar este dato de la caída de la facturación con los trimestres anteriores. En el segundo trimestre 2014, la bajada resultó exigua, un -0,8% los dos; y en el primer trimestre de 2014, resultaron algo más pronunciadas, -1,3% y 1,4%. Si bien avanza lentamente la desaceleración, ésta se vuelve a acelerar durante el trimestre actual.
En lo que atañe a los diferentes sectores económicos, el equipamiento de las personas es el que muestra ingresos más reducidos (-4,1%), seguido de alimentación (-3,5%). El informe alerta que en este caso es “más grave”, puesto que en el trimestre anterior llegó a ser positivo por primera vez en mucho tiempo. El que mejor ha aguantado el tirón es el equipamiento para el hogar (-2,8%).
Los comerciantes encaran el próximo trimestre con bastantes buenas expectativas. Esperan que la actitud de compra, los precios y las ventas se mantengan al alza como el último trimestre del año pasado. En este sentido, se encomiendan nuevamente al tirón del consumo que ejercen las fiestas navideñas, de fin de año y de reyes.