
Combinar varias ciudades o países en un único billete sigue siendo cosa de una minoría de viajeros españoles con un perfil muy reconocible. Kiwi.com ha analizado los viajes multidestino de sus clientes de nacionalidad española durante la temporada alta del año, entre el 1 de junio y el 31 de agosto, y el retrato es el de un viaje más caro, más largo y mucho más planificado que la media.
La diferencia de gasto es la más llamativa. Un pasajero que reserva un itinerario multidestino paga 343 euros de media, frente a los 191 euros de quien compra un ida y vuelta clásico y los 122 euros de un billete de solo ida. La brecha, de un 80 % respecto al ida y vuelta, no se explica solo por la distancia recorrida: cada reserva multidestino incluye 3,08 vuelos de media, frente a los 2,35 de un ida y vuelta.
«No es el viaje que se compra a última hora ni el de fin de semana. Quien encadena destinos sabe desde el principio que va a estar fuera más tiempo, reserva con más margen y suele hacerlo acompañado. Es un viaje pensado, y esa planificación es justo lo que nos piden cuando entran en la plataforma a montar un itinerario complejo», explica Daniela Chovancová, PR Manager de Kiwi.com
El tiempo es la otra gran diferencia. Un viaje multidestino dura 8,6 días de media, mientras que un ida y vuelta se queda en 5,6 días de media.
Tampoco se viaja igual de acompañado, ya que cada reserva multidestino mueve 1,95 viajeros, de manera que en la práctica la fórmula habitual es la de dos personas recorriendo juntas varias ciudades.
La planificación se nota además en el calendario. Estos itinerarios se reservan con 66 días de antelación de media, frente a los 60,8 días de un ida y vuelta y los 51,2 de un billete de ida. La media de todos los viajes de verano se sitúa en 55,8 días, así que quien va a combinar destinos se adelanta más de una semana al viajero medio.
Detrás de estos itinerarios hay dos formatos distintos en Kiwi.com. Con Multi-City es el propio cliente quien decide el orden de las ciudades, mientras que Smart Multi-City deja que el algoritmo de Kiwi.com calcule la secuencia más eficiente entre los destinos elegidos. En ambos casos, buena parte de las combinaciones solo existen gracias al interlining virtual, la tecnología que permite unir en una sola reserva vuelos de aerolíneas que no tienen ningún acuerdo entre sí.
Por aeropuertos de salida, el multidestino sigue apoyándose en los dos grandes: Madrid-Barajas concentra el 25,2 % de los pasajeros y Barcelona-El Prat el 16,5 %, cerca de cuatro de cada diez salidas entre ambos. El resto se reparte entre hubs regionales, con Málaga (5,7 %), Bilbao (5,6 %) y Valencia (5,4 %) por delante de Sevilla (2,8 %) y Alicante (2,7 %).
El multidestino no es, por tanto, el viaje mayoritario del verano español, pero es el que más tiempo ocupa, el que más se prepara y el que más valor deja, y sigue siendo el terreno donde la diferencia entre un buscador y otro se nota de verdad.
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