
El mercado europeo del alquiler vacacional de corta duración (STR) está experimentando un cambio estructural en el comportamiento de los viajeros. Según un informe elaborado por Smoobu, plataforma de gestión de alquiler vacacional, el peso de las reservas de última hora se ha disparado hasta representar el 41,7 % de todas las realizadas con siete días o menos de antelación en 2025, frente al 35,8 % registrado en 2024.
El análisis se basa en más de 200.000 reservas procedentes de los 500 anfitriones europeos con mejor rendimiento que utilizan Smoobu en Reino Unido, Irlanda, Escocia, Alemania, Austria, Suiza, Francia, Bélgica, Italia y España. Los datos forman parte del informe anual Smoobu Insights 2026: Cómo triunfarán los anfitriones: Calidad, valor y profesionalización, que analiza las principales tendencias que están redefiniendo el sector del alquiler vacacional.
El aumento de las reservas de última hora coincide con una reducción de las reservas con gran antelación. Según el informe, las reservas realizadas con más de 31 días de antelación han caído hasta el 33,5 %, lo que confirma un cambio progresivo hacia decisiones de viaje más flexibles.
Este comportamiento refleja una nueva mentalidad del viajero: más cautela económica, mayor sensibilidad al precio y una actitud estratégica a la hora de reservar. En un entorno con amplia oferta y comparadores de precios en tiempo real, los huéspedes esperan hasta el último momento para encontrar la mejor relación entre calidad, precio y experiencia.
Además, el informe detecta cambios en la estacionalidad del sector. Mientras que la actividad en el último trimestre del año (octubre–diciembre) cayó un 4,1 %, las reservas entre enero y marzo crecieron un 2,5 %, lo que apunta a una redistribución de la demanda hacia meses tradicionalmente considerados temporada baja.
Más allá del momento de la reserva, el informe revela una transformación en las motivaciones de los viajeros.
El 70 % de los viajeros afirma que las experiencias son más importantes que el destino.
El 48 % muestra un mayor interés en experiencias culturales durante sus viajes.
El 50 % declara que quiere probar gastronomía local cuando viaja.
El 41 % busca una inmersión cultural más auténtica en el destino.
Esta tendencia refuerza el papel del alojamiento como parte integral de la experiencia del viaje y no solo como un lugar para dormir.
Al mismo tiempo, la tecnología se está convirtiendo en un aliado clave para los viajeros. Según datos del sector citados en el informe, el 50 % de los viajeros tiene intención de utilizar herramientas de inteligencia artificial para planificar sus viajes, mientras que un 25 % ya las utiliza para inspirarse o comparar opciones.
El informe también muestra estabilidad en el comportamiento de estancia: la estancia media se mantiene en 3,5 noches y los anfitriones analizados gestionan una media de 3,8 unidades, aunque los de mayor rendimiento suelen operar alrededor de 2 propiedades.
Estos datos reflejan un mercado cada vez más profesionalizado, en el que pequeños operadores gestionan múltiples propiedades utilizando herramientas tecnológicas para optimizar ingresos, disponibilidad y comunicación con huéspedes.
“Los viajeros actuales están más empoderados que nunca. No simplemente esperan: diseñan cuidadosamente sus viajes, buscando el equilibrio perfecto entre valor en tiempo real y calidad diferencial. Para ellos, la experiencia comienza con la libertad de tomar una decisión calculada en el momento adecuado”, afirma Jannik Abraham, managing director de Smoobu.
“En 2026, el corazón de un negocio de alquiler exitoso sigue siendo el viajero satisfecho. Cuando los anfitriones adoptan automatización profesional y precios en tiempo real, se vuelven tan ágiles y receptivos como sus propios huéspedes”, añade.
Ante este nuevo contexto competitivo, el informe destaca que la profesionalización del sector es cada vez más determinante para el éxito de los anfitriones. Los anfitriones independientes siguen destacando en satisfacción del cliente. Por ejemplo, los pequeños anfitriones en Airbnb alcanzan una valoración media de 4,81 estrellas, mientras que las valoraciones en Booking.com alcanzan una media de 9,2 sobre 10, lo que demuestra el alto nivel de calidad que pueden ofrecer operadores individuales bien gestionados.
Sin embargo, la competencia también aumenta. Las reservas a través de grandes plataformas como Airbnb, Booking.com y Expedia crecieron un 17,8 % interanual, lo que intensifica la presión competitiva en el mercado.
En paralelo, los canales directos empiezan a ganar relevancia: las reservas realizadas a través de sitios web propios aumentaron del 3,2 % al 3,5 %, una señal de que algunos anfitriones están apostando por estrategias de distribución más diversificadas.
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