Consulte nuestras revistas Online

  • DESCCARGAR gran-hotel-283
  • DESCARGAR equipamiento-hostelero-marzo-2019
  • Destinos

    La Ruta del Vino Arlanza cumple cuatro años y se hace grande

    El próximo mes de abril, Lerma acoge la exposición Las Edades del Hombre, que este año cumple su vigesimocuarta edición. Más de 11 millones de visitantes certifican la categoría de esta exhibición de arte sacro que en esta ocasión lleva el título de “Angeli”. La Villa Ducal de Lerma, como también se la conoce, suma –con esta exposición– un galardón más a su ya dilatada historia. Una historia unida desde su nacimiento a la Comarca del Arlanza, que desde el año 2015 cuenta con una Ruta del Vino con certificación propia.

    A pesar de ser una de las más pequeñas de la comunidad de Castilla y León, la del Arlanza compite con el resto, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Unos vinos potentes nacidos de una cepa que crece con grandes contrastes de temperatura. Todo esto lleva a una uva cargada de un aroma intenso y un color único y personal.

    En la ruta se unen a Lerma localidades como Santo Domingo de Silos o Covarrubias, ya conocidas del gran público, junto a otras como Tordómar con un puente romano sobre el río Arlanza y que nos muestra sus dos calzadas romanas. Muchas son las bodegas que jalonan toda esta ruta; la última que se ha incorporado a la familia Arlanza ha sido carrillo de Albornoz. Con esta son ya ocho las bodegas de la ruta dentro de Burgos. La de Albornoz se suma a las Araus Ballesteros, Buezo, Covarrubias, Arlanza, Lerma, Monte Amán y Sierra.

    Durante el recorrido se pueden ver iglesias, ermitas, museos, bodegas…, pero hay una escultura que destaca por su tamaño y su peculiaridad. Ocupa más de 8.000 metros cuadrados y con ello es la escultura más grande del mundo creada por una sola persona. Está realizada a partir de materiales reciclados, escombreras, derribos, etc. y recrea un poblado de Castilla en la Edad Media. Detrás de esas fachadas se encuentran museos como el etnográfico, el de fotografía o el de cerámica.

    Una ruta cargada de historia que nos acompaña por todas y cada una de las localidades en las que podemos probar los mejores caldos de la zona, acompañando a una gastronomía rica y variada; aunque sin duda el rey es el lechazo. Lo ideal es pedirlo asado al horno de leña, o también, en chuletillas a la brasa.

    Y el broche final, la “guinda” de unas vistas únicas. Esta ruta se complementa con un paseo por el que próximamente se convertirá en el Espacio Natural de La Yecla y los Sabinares del Arlanza.