El Club de alojamientos con encanto Rusticae incorpora cuatro nuevos alojamientos a su selección, ampliando su propuesta con direcciones que invitan a viajar desde la calma y la autenticidad. Cuatro lugares muy distintos entre sí, pero unidos por una misma forma de entender la estancia: el cuidado por el detalle, la conexión con el entorno y ese carácter propio que convierte cada escapada en algo especial.
Del Mediterráneo castellonense a los paisajes verdes de Guipúzcoa, pasando por la dehesa a los pies de la Sierra de Gredos o el interior más rural de Mallorca, estos destinos dibujan un recorrido diverso donde naturaleza, cultura y estilo de vida local se entrelazan. Cuatro nuevas incorporaciones que siguen reforzando una manera de viajar más consciente y ligada al territorio.

En el casco histórico de Oropesa del Mar, a pocos minutos de la Playa de la Concha, el Hotel Casa Arizo Rusticae recupera el encanto de una casa modernista valenciana de principios del siglo XX para ofrecer una estancia tranquila y cuidada en la Costa de Azahar. Un alojamiento con historia donde el trato cercano de sus anfitriones convierte cada estancia en algo personal.
Sus seis estancias, distribuidas en dos plantas con estilos diferenciados, combinan el carácter modernista valenciano –con pavimentos hidráulicos y mobiliario de época– con una segunda planta de inspiración rústica, donde la madera y los materiales originales evocan la esencia de las casas tradicionales. Espacios pensados tanto para escapadas en pareja como para pequeñas reuniones o estancias en grupo.
Las zonas comunes refuerzan esa sensación de hogar compartido, con un patio donde desconectar, una acogedora chimenea y un bar honesto para disfrutar sin prisa. El entorno completa la experiencia, con propuestas que van desde la Vía Verde entre Oropesa y Benicàssim hasta el Parque Natural del Desierto de las Palmas o las calas y playas de la Costa de Azahar.

A apenas una hora y media de Madrid, en una finca privada de dehesa a los pies de la Sierra de Gredos, El Toril Glamping Experience – Rusticae propone una experiencia de naturaleza, privacidad y silencio en uno de los cielos más limpios de la península.
Las tiendas safari, amplias y completamente equipadas, son la opción perfecta para viajar en familia, combinando el espíritu aventurero del glamping con todas las comodidades de una suite, con baño privado y porche para disfrutar del paisaje. Para quienes buscan una experiencia más íntima, las burbujas panorámicas permiten dormir bajo las estrellas, algunas con bañera exterior o piscina privada. La finca se completa con una villa independiente pensada para grupos.
El día a día invita a disfrutar del entorno sin prisas: desayunos personalizados, paseos por la dehesa, tiempo junto al lago o actividades pensadas para todas las edades como tiro con arco o juegos tradicionales. Todo ello en un enclave privilegiado que permite explorar la Sierra de Gredos, descubrir pueblos con encanto como Candeleda o acercarse a destinos históricos como Toledo.

Rodeado de prados y naturaleza, a un paso del centro histórico de Oñati, el Soraluze Hotela Rusticae ocupa un antiguo caserío rehabilitado que hoy ofrece una estancia tranquila en uno de los enclaves con más carácter del País Vasco. Un lugar donde desconectar sin renunciar a la cercanía de un entorno urbano con historia.
Sus 15 habitaciones, amplias y luminosas, están pensadas para adaptarse a distintos tipos de viajeros, desde parejas hasta familias o huéspedes individuales, con configuraciones versátiles y todas las comodidades. El hotel cuenta además con restaurante propio, donde el producto local es protagonista, y espacios preparados para reuniones y pequeños eventos.
Desde aquí, el territorio se descubre a través de rutas hacia el Santuario de Aránzazu, el Parque Natural de Aizkorri-Aratz o las cuevas de Arrikrutz, combinando naturaleza, cultura y tradición vasca. Senderismo, bicicleta o visitas a productores locales completan una experiencia ligada al entorno.

En el interior de Mallorca, rodeado de bosque mediterráneo y extensos olivares, Fincahotel Treurer Rusticae invita a descubrir la isla desde su lado más sereno y auténtico. Esta finca del siglo XVI, gestionada por la propia familia propietaria, es un reflejo de la vida rural mallorquina y de su tradición oleícola.
Sus habitaciones y suites combinan arquitectura tradicional y confort contemporáneo, muchas con vistas abiertas al valle de Randa o al olivar. Terrazas privadas, materiales naturales y detalles cuidados crean espacios pensados para el descanso, en un entorno exclusivo solo para adultos.
La piscina, los rincones de lectura y la terraza junto a un olivo centenario invitan a alargar el tiempo sin prisa, mientras el entorno permite recorrer una Mallorca más tranquila, entre caminos rurales, colinas y pequeños pueblos. Un punto de partida ideal para conectar con la esencia mediterránea de la isla.
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