
En el marco de Fitur 2026, Ilunion Hotels presenta segunda edición del Informe de tendencias del sector turístico y hotelero, un ejercicio de análisis estratégico que revisa la evolución de las principales tendencias identificadas en 2024, amplía su alcance y añade tres nuevas claves emergentes que ya están configurando el presente del sector y marcarán las estrategias del periodo 2024–2027.
En un contexto de profunda transformación del turismo, la evolución del sector y de las preferencias de los viajeros están adquiriendo un papel cada vez más determinante, influyendo tanto en la experiencia de viaje como en la forma en que los hoteles diseñan y gestionan sus servicios. Este escenario está dando lugar a nuevos modelos turísticos centrados en el huésped, en los que factores como la aceleración tecnológica, el impacto del cambio climático y la creciente preocupación por la seguridad digital están redefiniendo no solo la manera de viajar, sino también las expectativas en torno a la estancia hotelera.
Carlos Bello, director de Innovación de Ilunion Hotels, ha asegurado que «estas tendencias son el resultado de un análisis continuo del sector, que nos permite identificar dinámicas con impacto real y reforzar nuestra capacidad de adaptación en un entorno cada vez más cambiante».
La primera de las tres nuevas tendencias detectadas en el informe es la consolidación de la Inteligencia Artificial como un pilar estratégico para la industria turística y hotelera. La creciente demanda de propuestas personalizadas lleva a los hoteles a reforzar el uso de nuevas tecnologías para ajustarse a las necesidades de los huéspedes.
La IA deja así de entenderse únicamente como una herramienta de automatización para convertirse en una aliada al servicio de la experiencia del cliente, permitiendo anticipar necesidades, optimizar procesos y reforzar la relación con el viajero.
En este contexto, la innovación ya no puede entenderse únicamente desde una perspectiva tecnológica o de automatización, sino también organizativa, social y ambiental. Las cadenas hoteleras deben integrar en su estrategia para impulsar nuevos modelos de servicio, mejorar la personalización, optimizar la eficiencia operativa y avanzar hacia un uso responsable y confiable de la tecnología, factores determinantes para mantener la relevancia y la competitividad.
La segunda tendencia identificada es el avance hacia un modelo de turismo adaptativo al clima, que responde a un impacto cada vez más evidente del cambio climático. La intensificación de las olas de calor, las sequías prolongadas y la mayor frecuencia de fenómenos extremos están llevando a la actividad turística a incorporar criterios de adaptación y resiliencia en su planificación y gestión. En un sector especialmente sensible a las condiciones climáticas, y responsable de cerca del 8 % de las emisiones globales, garantizar el confort, la seguridad y el bienestar del cliente en escenarios cada vez más exigentes se convierte en un elemento esencial de la propuesta turística.
Además, el auge de un consumidor más consciente que valora la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental en sus decisiones de compra, junto con un entorno regulatorio más exigente, obliga a las cadenas hoteleras a anticiparse y adaptar su propuesta para consolidar una ventaja competitiva y reputacional.
La última gran tendencia identificada es la consolidación de la ciberseguridad como una estrategia de diferenciación para el sector, así como el papel cada vez más relevante de la seguridad digital en el posicionamiento, la confianza y la reputación de las marcas
En un entorno cada vez más digitalizado, la protección de los datos personales y la continuidad operativa pasan a formar parte de la experiencia hotelera, generando tranquilidad tanto antes como durante la estancia.
La evolución de la ciberseguridad hacia un enfoque más transversal tiene un impacto directo en la resiliencia operativa, la experiencia del cliente y el bienestar de los equipos. Un cambio que refleja cómo la seguridad digital deja de ser un ámbito aislado para integrarse plenamente en la gestión y en la propuesta de valor del sector hotelero.
Las tendencias identificadas en la primera edición del informe ya reflejaban la transformación progresiva del sector hacia modelos más centrados en la experiencia, la sostenibilidad y la innovación responsable.
Esta evolución, junto con las nuevas claves incorporadas en la actualización, dibuja un modelo de hospitalidad más preparado para los desafíos actuales, en el que la tecnología, la adaptación al entorno y la confianza digital se integran al servicio de una experiencia más humana, segura y relevante para las personas.
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