
El Gremio de Hoteles de Barcelona (GHB) valora que 2019 se ha desarrollado de forma positiva, dando continuidad a la tendencia de recuperación que se inició a partir del segundo semestre de 2018. Aun así, el presidente del GHB, Jordi Mestre, ha advertido dos momentos especialmente sensibles que desestabilizaron la reputación y la actividad: el aumento de los problemas de inseguridad ciudadana y civismo durante la campaña estival, y el contexto sociopolítico de los últimos meses de 2019.
En cuanto a las cifras del sector, durante el año pasado la ocupación en los hoteles de Barcelona se situó en un 82%, un 1,7% por encima de la de 2018. El precio medio de las habitaciones subió de media 7,5 euros, un 5,7% más que el año anterior, quedando en 140 euros. El RevPar aumentó 8 euros, un 7,5%, situándose en 115 euros.
Previsiones 2020
Por lo que se refiere a las previsiones para el año 2020, Jordi Mestre ha explicado que se prevé un posible frenazo de la actividad durante el año 2020, en función de cómo afecte el contexto global en la actividad turística –con temas como el Coronavirus, Brexit o quiebra de Thomas Cook– y como consecuencia de la desaceleración que se viene sufriendo en el turismo de reuniones que tienen lugar en los hoteles de Barcelona.
Sobre este último aspecto, y a pesar de los esfuerzos del Barcelona Convention Bureau y de Fira de Barcelona, remarca que no se trata de un hecho aislado para el año 2020, ya que es una situación que se arrastra los últimos años y que el GHB hace tiempo que advierte. De hecho, el número de reuniones de 2018 disminuyó respecto a 2017, 2016 y 2015. Estas reuniones tienen más facilidad de cambiar y se confirman meses antes, lo contrario que los grandes acontecimientos, que se captan con años de antelación.
En este sentido, Jordi Mestre ha advertido que “hay que hacer un esfuerzo para mantener este segmento de negocio, pues es estratégico y vital para Barcelona. No en vano, el impacto económico del turismo de reuniones en la ciudad de Barcelona es de más de 1.900 millones de euros el año”.
Barcelona albergó 1.728 reuniones durante 2018, un 19% menos respecto a las celebradas en 2017 (2.134 reuniones), un 12,5% menos en relación a las celebradas en 2016 (1.974 reuniones) y 23,8% menos sobre las celebradas en 2015 (2.268 reuniones). Además, bajaron los datos de asistentes un 3,5% respecto a 2017. Todo ello, fruto de la situación vivida los últimos años, donde no se ha favorecido un contexto favorable para la captación de estos acontecimientos.
Se vuelve a hablar de turismo en positivo
En el transcurso de la rueda de prensa, el presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona ha destacado el cambio de mensaje del Ayuntamiento de Barcelona hacia la actividad turística: “Se ha revertido la situación y volvemos a escuchar hablar de turismo en positivo”, y apunta que “es un hecho muy importante para hacer frente a aspectos de gestión de la actividad turística en la ciudad y lograr retos que nuestra ciudad y nuestra actividad pueden abordar conjuntamente”.
PEUAT
En torno al PEUAT, Jordi Mestre ha afirmado que “no se puede condenar una ciudad como Barcelona a no tener nuevos hoteles en los próximos 10 o 15 años”, añadiendo que “no pedimos que se creen más habitaciones o más plazas. Apostamos por mantener la oferta actual, pero reconvirtiendo las plazas de las pensiones y los pisos turísticos ubicados en comunidades de vecinos para concentrarlos en hoteles y edificios enteros”.
Impuesto turístico
Asimismo, la entidad reitera su oposición rotunda al incremento del impuesto turístico, alertando especialmente que es desmesurado. “En algunos casos significa subir más de un 650%”, afirma Jordi Mestre.
Sobre ello ha comentado que se continúa constatando un trato desigual por parte de las administraciones, pues no se aplica a otras actividades beneficiarias de la actividad turística que no lo cobran.
Retos de ciudad
La entidad considera que el momento resulta idóneo para abordar retos importantes para la ciudad de Barcelona, para mantenerla entre las ciudades top a nivel internacional, con activos que dinamicen y enriquezcan su entorno, aportando elementos de valor a la calidad de vida de sus ciudadanos y mejorando la reputación cualitativa internacional de la ciudad, “con la total implicación del Gremio de Hoteles de Barcelona”, afirma Jordi Mestre.
Estos retos pasan por el ámbito deportivo, volviendo a ser referente mundial en este mercado, acogiendo los grandes acontecimientos deportivos internacionales o potenciando los propios, o por el sector cultural, haciendo una apuesta clara para revitalizar y potenciar su alma cultural, particular e identificable. Al respecto, Jordi Mestre ha afirmado que “la cultura en Barcelona tiene que convertirse en palanca del turismo y viceversa. La ciudad tiene que pensar en grande, recuperando ideas como la Isla de los Museos”, añadiendo que “propiciará la consecución de un turismo de calidad”.