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  • REVISTA GRAN HOTEL 289
  • Informes y estudios

    El turismo de ‘shopping’ en Barcelona creció un 18% en 2019

    Los ingresos por turismo de compras tax free crecieron un 18% en Barcelona en 2019 impulsados por nacionalidades asiáticas como la coreana, la hongkonesa y la china, según Barcelona, ¿en el foco del turista de shopping?, el primer barómetro anual sobre el turismo de compras en Cataluña de Global Blue, primer operador internacional de tax free, que analiza su evolución en 2019, un año marcado por los disturbios de octubre que provocaron una desaceleración de los ingresos en el último trimestre.

    En concreto, los datos de Global Blue, que facilitan al sector público la toma de decisiones y el diseño de estrategias certeras para convertir un destino en atractivo para los viajeros de mayor poder adquisitivo, muestran que las compras de los turistas chinos en Barcelona crecieron un 16%, consolidándose como principal nacionalidad por gasto en shopping, representando más de tres de cada diez euros. Los estadounidenses, por su parte, se dejaron en shopping un 39% más, con crecimientos muy importantes también de los coreanos y hongkoneses, con más de un 50% cada uno.

    Por otra parte, las compras de viajeros rusos, tradicional en los rankings de la Ciudad Condal, solo crecen un 6% motivado por la debilidad del rublo, aunque con ligera mejora hacia final del año. No obstante, es probable que en 2020 los viajeros de Estados Unidos sobrepasen a los rusos en el número dos del ranking.

    Ahora bien, tan importante es el origen del viajero como el del gasto. Así, más del 60% de las compras tax free en la Ciudad Condal se originan en el Paseo de Gracia, donde de hecho se realiza la tercera parte del gasto de los turistas de largo radio en España, tal como apunta el barómetro de Global Blue, presentado hoy con motivo de la inauguración oficial del primer VIP Lounge de devolución anticipada de IVA en la Ciudad Condal.

    Proyectar una buena imagen

    En relación al efecto de los disturbios vividos en Barcelona en el mes de octubre, desde Global Blue se apunta que, para que un suceso extraordinario negativo tenga un impacto en un destino, debe ser continuado en el tiempo, afectando en el caso de los turistas de largo radio no solo a la ciudad en cuestión, sino a todo el país. Sin embargo, estos sucesos tuvieron un efecto coyuntural durante pocas semanas.

    En el caso de Francia con las manifestaciones de los chalecos amarillos en 2018, que se sucedieron sábado tras sábado, en el primer día de manifestación las ventas cayeron un 10% en París, según los datos de Global Blue. Sin embargo, ya el segundo sábado descendieron un 44%; el tercero, un 66%, y la última, un 97%.

    Precisamente, el primer perfil de turista que deja de viajar no es otro que el de largo radio y alto poder adquisitivo, el más sensible a conflictos e inestabilidades en los destinos. La pérdida de este viajero, con un ticket medio que supera los 1.200 euros, provoca una bajada de los precios en los viajes y hoteles, lo que genera un círculo de devaluación del destino, al atraer a un turismo de peor calidad y poco sostenible que no deja una huella económica positiva.

    No captamos turistas de élite

    A pesar del aumento en las ventas tax free en Barcelona, muy concentradas en el Paseo de Gracia, donde crecieron un 19% el pasado año, la ciudad, al igual que España en conjunto, aún está lejos de ser un destino atractivo para el llamado turista de élite, es decir, aquel que gasta en shopping alrededor de 40.000 euros en los últimos 24 meses y que anualmente realiza más de tres viajes de 15 días de duración.

    Y es que, mientras España solamente capta el 37% del presupuesto de los turistas de alto poder adquisitivo que nos visitan, alrededor de los 22.000 euros, en otros países europeos la cifra llega a alcanzar el 60%, como en Reino Unido, donde gastan unos 35.000 euros en compras. Por tanto, es un tema donde el sector y las autoridades competentes deberán poner foco para incrementar la sostenibilidad del sistema.

    Estrategias de captación

    Para revertirlo, Global Blue propone estrategias enfocadas a fidelizar turistas de países de alto nivel de gasto como China, Rusia o, sobre todo, Estados Unidos, nacionalidad con una gran proyección y que “actualmente es el presente y futuro de los mercados de fuera de la Unión Europea gracias a la fortaleza de su divisa”, según señala el director general de Global Blue España, Luís Llorca.

    Por otro lado, también es clave la importancia de captar nuevos mercados de largo radio como Corea del Sur, Sudeste Asiático y Emiratos Árabes. Todos ellos con una extraordinaria capacidad de gasto, pero con un impacto todavía pequeño en Barcelona.

    Para ello, la promoción en origen es imprescindible, ya que la única manera de que estos turistas viajen a Barcelona es que la conozcan como destino y que gracias a la experiencia de viaje decidan volver. En este sentido, la cooperación entre Administraciones autonómicas y estatales se vuelve un aspecto clave.

    De igual manera, el apartado experiencial cobra gran importancia y, con ello, conocer cómo es el viajero de élite, saber lo que demanda. En este sentido, es imprescindible acompañar a estos turistas en todas las etapas del viaje, contribuyendo a una mejor experiencia y respondiendo a sus exigencias de lujo. Para ello, un apartado clave es la promoción de hoteles de alto nivel.

    Y en relación a esa experiencia, se antoja fundamental tanto la promoción de Barcelona en canales digitales como la digitalización de los servicios que se prestan a los viajeros, especialmente a los millennials y de origen asiático, un perfil joven con alto poder adquisitivo que prefiere interactuar a través del móvil y busca agilidad en las gestiones

    Según Llorca, “a pesar de la ralentización del crecimiento de las ventas tax free en el último trimestre de 2019, se espera que vuelva a repuntar con motivo del Año Nuevo Chino, que tendrá lugar a partir del 25 de enero, y que representa una de las dos grandes semanas vacacionales chinas. No obstante, no debemos perder de vista la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que puede afectar a los precios del petróleo y, por ende, a los tipos de cambio, es decir, a la capacidad de gasto de los turistas de largo radio”.