
La temporada alta viajera en 2026 y el principio del otoño están dejando un mapa de salidas mucho más repartido en España. Según los datos de reservas finalizadas de Kiwi.com, los aeropuertos españoles más allá de Madrid y Barcelona han sido los grandes protagonistas del crecimiento: Vitoria lideró el aumento con un +281 %, seguida de Ibiza (+251,7 %), Mahón (+197 %), Asturias (+160,2 %), Palma (+155,4 %) y Bilbao (+152,6 %), todos ellos muy por encima de la media del conjunto de aeropuertos españoles.
En total, el número de pasajeros de nacionalidad española que salieron desde aeropuertos españoles entre el 1 de junio y el 31 de agosto se duplicó respecto al mismo periodo de 2025, con un incremento del 108,7 %. Las reservas crecieron aún más, un 119,5 %. Y ese dinamismo se extendió prácticamente a todos los aeropuertos del país, con especial intensidad en aquellos que operan fuera de los dos grandes hubs.
El arranque del otoño confirma la tendencia. Entre el 1 de septiembre y el 12 de octubre —ventana comparable en ambos años—, los pasajeros aumentaron un 40,6 % y las reservas lo hicieron en la misma proporción. Los mayores avances relativos volvieron a corresponder a aeropuertos más allá de Madrid y Barcelona: San Sebastián (+247,9 %), Asturias (+183,6 %), Granada (+167,2 %), Bilbao (+121,7 %) y Almería (+106,5 %).
El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat siguen siendo las principales puertas de salida del viajero español. Madrid concentró el 25,4 % de los pasajeros en verano (+105,1 % en pasajeros, +111,2 % en reservas) y elevó su cuota hasta el 27,1 % en el arranque del otoño (+54,4 % en pasajeros, +53 % en reservas). Barcelona ocupó la segunda posición en ambos periodos: el 18,9 % de los pasajeros veraniegos (+87,6 % en pasajeros, +96,9 % en reservas) y el 16,5 % en otoño (+28,5 % en pasajeros, +32,5 % en reservas).
Entre ambos hubs sumaron aproximadamente el 44 % de los pasajeros veraniegos y algo más del 43 % en el arranque del otoño. Es decir, más de la mitad de las salidas se produjeron desde otros aeropuertos, y son precisamente estos los que están creciendo a un ritmo más acelerado.
«Madrid y Barcelona siguen siendo las grandes puertas de salida del viajero español, pero lo más relevante de estos datos es que el crecimiento no se concentra en ellas», señala Daniela Chovancová, PR Manager de Kiwi.com. «Aeropuertos como Vitoria, Ibiza, Mahón, Bilbao o Palma han crecido a un ritmo muy superior, lo que indica que la demanda se está distribuyendo y que cada vez más viajeros encuentran conexiones útiles desde su aeropuerto más cercano», agrega.
En el verano, los incrementos más espectaculares se registraron en aeropuertos que tradicionalmente tenían un volumen más modesto de salidas internacionales. Vitoria multiplicó por casi cuatro sus cifras con un +281,0 %. Ibiza hizo lo propio con un +251,7 %. Mahón creció un +197,0 % y Asturias un +160,2 %. Palma (+155,4 %) y Bilbao (+152,6 %) completaron el grupo de aeropuertos que más que duplicaron sus salidas. También destacaron Sevilla (+130,4 %), Alicante (+112,3 %), Valencia (+113,8 %) y Málaga (+99,1 %).
En términos absolutos, tras Madrid y Barcelona, los aeropuertos con mayor volumen de pasajeros en verano fueron los de Málaga (16.661), Valencia (14.590), Alicante (12.154), Sevilla (11.665) y Bilbao (10.042), seguidos a distancia por Palma (4.631), Santiago (2.922), Ibiza (2.870) y Asturias (2.311).
En el arranque del otoño, el liderazgo del crecimiento pasó a San Sebastián (+247,9 %), Asturias (+183,6 %), Granada (+167,2 %), Bilbao (+121,7 %) y Almería (+106,5 %). También registraron incrementos notables aeropuertos como los de Vigo (+78,4 %), La Coruña (+68,0 %), Ibiza (+67,0 %) y Tenerife Norte (+46,6 %).
No todos los aeropuertos siguieron la misma senda. Unos pocos registraron descensos en la ventana otoñal: los de Santiago de Compostela (-18,5 %), Fuerteventura (-11,2 %) y Tenerife Sur (-9,5 %), este último tras un verano prácticamente plano (+19,9 %).
Esta diversificación también se refleja en el tipo de viaje. Mientras los grandes hubs canalizan una parte importante de las conexiones de larga distancia y los itinerarios multidestino, los aeropuertos más allá de los de Madrid y Barcelona concentran buena parte de las rutas vacacionales domésticas y las escapadas europeas, con Palma, Ibiza, Mahón, Roma, Budapest y Milán entre los destinos más solicitados.