
Los viajeros reservan sus vacaciones con más antelación y muestran una mayor seguridad en sus decisiones de compra. Así lo reflejan los datos de la empresa española de gestión de activos turísticos Stay Unique, que constata un incremento significativo en el tiempo de planificación de los viajes y una reducción de las cancelaciones de cara a la temporada estival.
A 31 de mayo, la ventana media de reserva (booking window) de la compañía se sitúa en 51 días, lo que supone un aumento de 14 días respecto al mismo periodo del año anterior, cuando alcanzaba los 37 días. La cifra acerca además a la compañía a su máximo histórico, registrado al cierre de 2025, con una media de 57 días.
Esta evolución confirma un cambio en los hábitos de los viajeros, que cada vez organizan sus vacaciones con mayor antelación para acceder a una oferta más amplia y asegurar mejores condiciones de precio y disponibilidad.
La tendencia observada por Stay Unique coincide con los datos del conjunto del mercado. Según la plataforma de análisis de alquiler turístico AirDNA, la ventana media de reserva se sitúa actualmente en 56 días, reflejando una demanda más planificada y comprometida.
Por su parte, la fuente de datos especializada en alquileres de corta estancia Key Data registra un comportamiento aún más anticipado, con un booking window de 81 días al cierre de mayo.
Este dato contrasta con el resultado obtenido al cierre del pasado año, cuando el mercado registró una media de 41 días, pese a haber alcanzado 77 días en el mismo periodo interanual. Una diferencia que, según los datos del sector, estuvo condicionada por el elevado volumen de cancelaciones.
La mejora en la planificación viene acompañada de otro indicador relevante para el sector: la reducción de las cancelaciones. Aunque la generalización de las tarifas con cancelación gratuita favoreció durante los últimos años que muchos viajeros realizaran reservas con menor compromiso inicial, los datos de 2026 muestran una evolución diferente.
En el caso de Stay Unique, la ratio de cancelación para las vacaciones de verano (junio-agosto) ha descendido del 40,9 % en 2025 al 33,4 % en 2026, una reducción de más de siete puntos porcentuales que refleja una mayor seguridad en la decisión de reserva y un perfil de huésped más comprometido.
La tendencia también se observa en el conjunto del mercado. Los datos de Key Data muestran una caída aún más acusada, al pasar del 77,3 % al 50,7 %, consolidando un escenario de mayor estabilidad para el sector.
Los indicadores apuntan así a una transformación progresiva en el comportamiento de los viajeros: las reservas se realizan con más antelación, las decisiones son más firmes y las cancelaciones disminuyen. Un contexto que refuerza la previsibilidad de la demanda y evidencia una mayor madurez del mercado turístico.
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