
La digitalización del sector hotelero ya no es exclusiva de las grandes cadenas. La combinación de inteligencia artificial (IA), automatización y gestión remota está permitiendo que hoteles independientes compitan en mejores condiciones, mejoren su rentabilidad y ofrezcan experiencias cada vez más personalizadas.
Desde Stay Unique, empresa española de gestión de activos turísticos, explican las áreas en las que esta tecnología ya está transformando la forma de operar de los hoteles.
Durante años, la diferencia entre una gran cadena hotelera y un establecimiento independiente no solo estaba en el número de habitaciones o en la capacidad de inversión, sino también en el acceso a la tecnología. Mientras las grandes compañías podían analizar millones de datos para optimizar precios, mejorar la experiencia del cliente o anticipar incidencias, los pequeños operadores seguían tomando muchas decisiones basándose en la intuición.
La llegada de la inteligencia artificial ha cambiado el escenario para todos, permitiendo procesar información procedente de reservas, reseñas online, incidencias operativas o el comportamiento de los huéspedes.
El análisis de datos ofrece información sobre los puntos de mejora y señala qué aspectos influyen realmente en la satisfacción del cliente de modo que los hoteles puedan ofrecer una mejor experiencia.
“Uno de los mayores cambios que hemos vivido en los últimos años ha sido nuestra capacidad para analizar toda la información que ya generábamos. Hoy podemos tomar decisiones en tiempo real y responder mucho más rápido a las necesidades de nuestros clientes”, explica Sebastián Torres Calderón, director general de Stay Unique.
Por otro lado, la implantación del check in automático mediante códigos de acceso está permitiendo ofrecer un servicio más flexible, eficiente y adaptado a los nuevos hábitos de los viajeros.
Gracias a sistemas de acceso mediante códigos digitales, los huéspedes pueden entrar directamente en su alojamiento sin esperas ni restricciones horarias, mientras que los equipos de atención permanecen disponibles de forma remota para resolver cualquier incidencia. “La clave no es eliminar la recepción, sino reinventar la hospitalidad. Nos enfocamos en cómo mantener una experiencia cercana y de calidad mediante atención remota, procesos bien diseñados y el análisis continuo de la experiencia del huésped a través de las reseñas”, señala Torres Calderón.
El modelo se desarrolló primero en el sector de los apartamentos turísticos, donde la apertura remota y el check-in automático se convirtieron en una necesidad operativa, y ahora está dando el salto al sector hotelero.
Por último, la adopción de estas tecnologías también está permitiendo automatizar tareas operativas que consumían gran parte del tiempo de los equipos.
Tareas como la supervisión de la limpieza, los controles de calidad o el seguimiento de incidencias pueden asignarse automáticamente en función de prioridades y carga de trabajo. El resultado es un modelo más organizado y en donde los profesionales pueden centrarse en aquellas tareas que aportan mayor valor a la estadía del huésped.
En este contexto, la tecnología y la IA se perfilan como herramientas cada vez más accesibles para el conjunto del sector, independientemente del tamaño del establecimiento, y como unos de los principales motores de la transformación de la gestión hotelera durante los próximos años.